La música inaugura el Festival: Camerata Zenaida Romeu

Por: Rafael Lam

La música siempre está presente en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, en esta 39 edición está programada la Camerata Romeu, conducida por Zenaida, perteneciente a una de las más completas dinastías musicales de Cuba.

Casualmente la prolífera músico cumple el 4 de diciembre (la misma fecha de la creación  de Los Van Van), 65 años. También se cumplen 35 años de la creación en 1982 del coro mixto Cohesión y el Coro de Estudio Lírico dirigido por Alina Sánchez, de los que Zenaidita, como se le conoce cariñosamente, fue directora hasta 1987.

Después dirigió algunas agrupaciones corales y orquestales en Cuba y el extranjero: Sinfónica de Cuba, Coro de la Universidad de Gótemburg, Suecia, el de la Escuela Superior de Música de Weimar, Alemania.

Todo este aval condujo a Zenaida a meditar sobre su futuro fundando  el 4 de septiembre de 1993 la Camerana Romeu con el apoyo de la Fundación Pablo Milanés. Al respecto ha comentado que conocía el panorama musical de países como España y notó una laguna cultural, pensó que teníamos mucho que mostrar en nuestro país y en el exterior: “organicé esta Camerata de mujeres y le puse el apellido de Romeu en homenaje a mi familia, una de las más grandes en la música cubana”.

La primera entrevista realizada a Zenaida Castro Romeu apareció en la revista Opina en 1980. La jovencita era muy carismática, con una prestancia juvenil, siempre fue muy atractiva y singular.

En esa entrevista la bauticé como Zenaida Romeu, por tratarse de una dinastía que provenía del siglo XIX. Siempre se mostró muy trabajadora, con un talento natural pues había heredado lo mejor de sus antepasados. Recuerdo cuando organizaba y ensayaba su orquesta en su propia residencia de Miramar. La fuimos a ver junto al productor barcelonés, Luis Domínguez, sabíamos que llegaría muy lejos con la novedad de una camerata femenina.

En diciembre del 2003, Zenaidita declaró a la periodista Mireya Castañeda (Granma Internacional 7 dic. 2003) que ella pertenecía a una familia que siempre había defendido los valores nacionales: “heredamos un concepto peyorativo de músicos que pensaban  que la música cubana no tiene importancia, porque piensan que la cultura en mayúscula es la centroeuropea. Yo sí creo que hay que trascender a partir de la cultura nacional. Al cabo de los diez años me paro a mirar y me doy cuenta que tenía razón, porque nos hemos abierto paso en muchos lugares, no sólo aquí en Cuba donde tenemos un público popular, profesional, niños, diletantes, no sólo el que va a la Basílica Menor de San Francisco de Asís, sino un  público muy grande”.

Entre los méritos que posee esta directora es que se considera como una de las pioneras en la renovación de la música vocal cubana de la década de 1980. Su gran salto a la popularidad se produjo en 1989, cuando el Boom de la salsa comenzaba. Los organizadores del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano la seleccionaron para dirigir el Concertatorio, una compleja y vasta obra sinfónico vocal del compositor y músico Michel Legrand, que había dedicado al Bicentenario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

El propio compositor,  le auguró a Zenaida un  hermoso futuro, en el mundo musical. En ese entonces Legrand comentó: “me sorprende con su juventud, pero mucho más todavía por su capacidad para comprender todos y cada uno de los detalles de mi obra”.

Después de esta experiencia con Legrand, Zenaidita dirigió en vivo la música de la película El siglo de las luces, de José María Vitier. Una tarea de mucha responsabilidad. Pero que asumió con una magistralidad inigualable.

En relación a su discografía, La Camerata ha grabado varios discos y se puede recordar con cariño  La bella cubana (1997) y Cuba mía, tema de un danzón de su abuelo Armando Romeu. A propósito de este disco se produjo un documental, estrenado en el 2002 en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano que ha ganado seis premios internacionales.

Siguiendo esta línea, produjo también con Bis Music un disco con obras de Leo Brouwer, J.M. Vitier, Roberto Valera y Carlos Fariñas. Su tercer disco, grabado en Cienfuegos con la misma disquera, Danza de las brujas (2004), contiene música latinoamericana.

Grabó para la película boliviana “El día que murió el silencio” el CD Te amaré, con música de Silvio Rodríguez y Leo Brouwer y además obtuvo una nominación al Grammy Latinopor el album Non Divisi.

Zenaidita y la Camerata han llegado lejos, pero todavía falta un largo camino, el sueño de la música es tocar en el Carnegie Hall, como ya han hecho muchos músicos populares cubanos.

Para este 39 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, Zenaidita guarda sorpresas, seguramente abordará algunas obras populares que siempre la acompañan. Siempre le ha dado tanta importancia a la música clásica de Europa, como a la de su país.

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