Radio cine una fórmula de Progreso

Por: Bruno Suárez Romero

La programación dramatizada de la radio cubana es vista como una suerte de museo, en el que se conserva la tradición de hacer y consumir el género. Ese suceso implica, por ende, tanto a los realizadores como a los públicos. En la década del 30 del siglo XX, Félix Benjamín Caignet marcó pautas primero con la serie Chan Li Po y, luego con la novela El derecho de nacer, que salió al aire en 1948.

Otro excelso creador, Alejo Carpentier, experimentó con los recursos sonoros y adaptó piezas clásicas de la literatura y el teatro, como Manita en el suelo, ópera de Alejandro García Caturla.

El paso del tiempo dotó a la radio de sólidas herramientas que le han permitido adecuar su discurso a textos concebidos para otros medios. En la programación dramatizada de varias emisoras del país se muestran adaptaciones de clásicos de la literatura y el teatro. Pero algo sui géneris es la creación, en Radio Progreso, de un espacio para adaptar, exclusivamente, obras cinematográficas.

La idea surge del vínculo estrecho que posee esta emisora con sus oyentes. A la oficina de Félix Tamayo, subdirector de la programación dramatizada, llegaba, por vía telefónica, la petición de que se hiciera algo que permitiera al público invidente recibir desde la radio un servicio que les facilitara disfrutar de lo mejor del cine cubano y universal.

Es entonces que se pone en el aire Radio cine, que entre otras propuestas versionó Diarios de motocicleta, un filme estrenado en pasadas ediciones del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.

La cita cinematográfica de diciembre, que se reconoce como el principal evento cultural del país, deja a su paso el ferviente deseo de disfrutar del buen cine. Esa demanda se procura resolver, durante el año, con la programación en las salas nacionales y los espacios de la televisión. Hasta el momento ese sistema no integra a la radio, lo que pudiera ofrecer una cobertura de dimensiones y significados diferentes.

Radio cine de Radio Progreso presenta a su público textos exactos del filme de referencia, conjuntamente con la música y otros elementos de la banda sonora. Se hace una versión de 58 minutos, donde se incluyen las escenas más notables.

Primeros actores del cine cubano como Martha del Río, Roberto Perdomo, Osvaldo Doimeadiós y Blanca Rosa Blanco han prestado sus voces a los personajes de La jaula de las locas, Vértigo, El sabueso de los Baskerville y Vivir por vivir.

En la sociedad cubana la cultura es un derecho y el acceso a ella se prioriza hacia todos los sectores de la sociedad. Para el público invidente, que gusta del cine, se propone un abanico de posibilidades.

Al respecto, uno de los proyectos más notables en los últimos años ha sido, sin lugar a dudas, el Cine Club Tocando la Luz, dirigido a ciegos y débiles visuales. Ese proyecto incluye a un locutor que narra los momentos de cada película donde no hay parlamentos de los actores y la imagen es la protagonista. De esa opción se puede disfrutar en ciertas salas cinematográficas, como el cine La Rampa, y en el Canal Educativo en un espacio, dedicado al séptimo arte.

Por su parte, En Radio cine el narrador construye imágenes con la palabra y se convierte, en ocasiones, en un personaje de notables dotes comunicativas, dentro de la historia. Es una experiencia novedosa que ha estado en el aire como parte de la programación de verano de Radio Progreso en 2016 y 2017, resultando muy loable su pretensión de sistematizar las adaptaciones cinematográficas para la radio.

A pesar de ser un espacio de reciente creación, ha sido premiado en las dos últimas ediciones del Premio Caracol de la UNEAC, por las adaptaciones de La Isla del Tesoro, de Alfredo Fuentes y Pedro Urbezo y Avatar, de Vicky Suárez y Alberto Luberta Martínez, directores y guionistas, respectivamente.

Un significativo premio de efectos especiales recayó en el experimentado Orlando Hernández Rivero, quien construyó con sonidos espectaculares escenas de grandes movimientos y colorido.

Radio Progreso posee una amplia tradición en las adaptaciones cinematográficas. El público aún recuerda, a pesar del paso de los años, las espectaculares versiones de Parque Jurasico y Doña flor y sus dos maridos. Por cierto, esta última propició una visita de su autor, el escritor brasileño Jorge Amado, a los estudios de la emisora.

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