La historia de la televisión (Primera parte)

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Por: Rafael Lam

         El 24 de octubre de 1950, Gaspar Pumarejo estrena la primera estación de televisión en Cuba, ante tan trascendental acontecimiento, el presidente Carlos Prío Socarrás ofrece un discurso de apertura, desde el palacio Presidencial, por Unión Radio Televisión Canal 4.

Para celebrar tan memorable momento histórico se organizó una gran fiesta en los jardines de la mansión. Entre los asistentes estuvieron  presentes Pedro Almendáris, Carmen Montejo y Raquel Revuelta. Muchos curiosos rodearon la mansión, quizás nunca imaginaron que se estaba haciendo historia. La televisión en Cuba estaría después en todos los acontecimientos memorables.

Contra todos los pronósticos, Pumarejo se adelantó a los acontecimientos, al acondicionar un Estudio en su propia residencia de Mazón 52, esquina a San Miguel (donde ahora se encuentra el Canal Habana).

De esa manera, Cuba se convirtió en el tercer país de América Latina en instalar un sistema público de televisión, después de México y Brasil. Cuba estaría durante mucho tiempo a la vanguardia de la televisión en todo el continente.

Arnaldo Coro, hablando de los primeros tiempos de la televisión señala que “la primera estación de televisión Canal 4 Unión Radio Televisión operaba con un trasmisor RCA Modelo tt5-al cuya antena, situada en la loma adyacente a la Universidad de La Habana, apenas daba cobertura con una señal aceptable a la capital del país, aunque reportaba al inicio captaciones en Matanzas y Pinar del Río, siempre y cuando instalásemos receptoras colocadas en mástiles o tres de gran altura”.

Comenzó entonces, una competencia feroz por dominar un medio que pronto se convertiría en el más atractivo de la cultura, hasta nuestros días. Una cajita misteriosa nos llevaba señales de otra latitud con  solo apretar un botón. La trascendencia del invento alcanzaría un poder insólito en la historia de las comunicaciones, un alcance que todavía no ha terminado.

El año 1950 era lo que muchos llamaron la “belle epoque” de la difusión cultural internacional de la postguerra. Todo el continente de América alcanzaría un gran desarrollo y la televisión era un reflejo natural de ese desarrollo.

Con esta novedad de la cultura cubana, el país se convertiría en un exportador de ideas y mostraría sorprendente efectividad de la novela, el espectáculo en toda la región.

La radionovela había comenzado en Cuba a finales de 1930 patrocinadas por empresas jaboneras y detergentes, ayudaron a crear un mercado seguro para el resto del continente, donde empezaron a multiplicarse.

Cuba se convierte en una potencia de la televisión y ayudó al desarrollo de la región, influencia que llega hasta nuestros días.

Desde que los primeros inventores de la televisión y la aparición inicial, en el mundo cambiaron muchas cosas. Como casi siempre sucede, la aparición de un nuevo invento, produce en serie” una cadena de sucesos competitivos que veremos en los próximos capítulos de la Televisión Cubana.

Foto: Tomada del Portal de la Televisión Cubana


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