Los Técnicos de la Radio Cubana

Por: Bruno Suárez Romero

El desarrollo tecnológico determina la vigencia de una empresa, sea esta de la naturaleza que sea. En el terreno de las comunicaciones la radio es uno de los ejemplos más tangibles de desarrollo y actualización.

En el libro “La radio en Cuba”, de Oscar Luis López, se describen cuatro etapas de evolución del medio en nuestro país, las que fueron construidas y sustentadas a partir de los avances técnicos.

El icono indiscutible para identificar la comunicación radial es el micrófono, dispositivo considerado un transductor o convertidor que transforma la energía acústica en eléctrica.

Uno de los más reconocidos términos de la radio es el de Frecuencia de transmisión (AM, FM, SW), que determina el punto del dial donde podemos recibir la señal.

Cada uno de estos ejemplos permite apreciar la importancia que, dentro de la rutina productiva de una emisora, tienen los elementos tecnológicos y los técnicos en su abanico de especializaciones.

Es común escuchar hablar a estos expertos de las híbridas, los cuatro hilos y las señales que pueden entrar en una consola mezcladora. Estas palabras forman parte del acervo cultural de los profesionales de la radio.

Desde el 25 de septiembre de 2017 el Instituto Cubano de Radio y Televisión, ICRT, otorga la distinción al Mérito Técnico en homenaje al nacimiento, un día como ese, pero de 1906, de Luis Casas Rodríguez, quien junto a su hermana Zoila Casas Rodríguez y su padre Luis Casas Romero, lanzó la 2LC al éter el 22 de agosto de 1922, primera emisora con programación organizada que se generó en Cuba.

De aquella etapa artesanal se evolucionó a una etapa monopolizada, donde marcas establecidas como la RCA, procedentes de los EE.UU., resultaron proveedoras del equipamiento necesario para trabajar.

Con el triunfo revolucionario socialista y la eliminación del capital privado se rompieron los vínculos con los proveedores. El equipamiento instalado para la radio desde los años 50 sobrevivió hasta inicios de los 80, gracias al empeño y creatividad del personal técnico.

Por estos años, la tecnología de Europa del Este suplantó a la norteamericana, lo que llevó a la necesaria capacitación del personal, que desde ese periodo hacia acá ha atravesado por diversos procesos de readaptación al incorporar equipamientos de procedencias más diversas con el que se procura avanzar hacia la total etapa de digitalización.

Entre los grandes momentos en la evolución tecnológica de la radio podemos citar la llegada de la estereofonía analógica con su expresión máxima en la grabación multipista, lo que requirió de una especial preparación tanto de grabadores como del personal encargado del mantenimiento y reparación de los equipos.

Otro importante salto se dio con la introducción de programas de grabación y edición digital con los que se otorgó mayor exactitud y calidad estética a los productos radiofónicos.

De los sucesos de mayor relevancia en el ámbito técnico podemos referir las grandes transmisiones de control remoto, en condiciones de alta complejidad, como las realizadas desde las montañas de la Sierra Maestra en los aniversarios de Radio Rebelde y la que en 1997 se hiciera en Cadena Nacional por el traslado de los restos mortales del comandante Ernesto Che Guevara, desde la Habana hasta Santa Clara, cuando aún no se contaba con la telefonía celular.

En las actuales circunstancias mucho se ha requerido del ingenio creativo de nuestros técnicos. A ellos se les distingue por el gran mérito de velar, como férreos guardianes, por la calidad de la señal radial que llega cada día a los hogares cubanos.

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