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Distintas miradas a las masculinidades desde el cine

Por: Maya Quiroga

Foto: fotograma del filme Tres hermanos, tomado del sitio notaalpie.com.ar

En el 44 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano se abordó el tema de las masculinidades desde disímiles aristas y visiones. Tal es el caso de Heroico (2022), coproducción entre México y Suecia, dirigida por el mexicano David Zonana, que compitió en el concurso de largometrajes de ficción.

La obra sigue los infortunios de Luis, un adolescente de origen nativo, quien se inscribe en un colegio militar en busca de un futuro mejor. En ese sitio, marcado por una geografía un tanto agreste, Luis y sus nuevos compañeros se ven sometidos a un sistema jerárquico brutal, diseñado para convertirlos en soldados perfectos.

El filme de Zonana, hablado en español y nahualt, constituye una denuncia contundente a la violencia de género que ejercen unos hombres sobre otros como resultado de modelos patriarcales y falocéntricos que imperan dentro del sector militar de un ejército que, para la opinión pública, defiende el honor y la gloria de la Nación, cuando en realidad es un ejemplo de mentira, falsedad, tortura física y sicológica, y corrupción en todos sus órdenes.

Otra es la realidad que nos presenta Felipe Holguín Caro en su ópera prima La Suprema, que se pudo apreciar como parte de la sección Latinoamérica en Perspectiva. Fue rodada en la vereda de Matuya, municipio María La Baja, un poblado de hombres y mujeres afrocaribeños borrado de la geografía nacional por no ser de interés para los políticos de turno.

El filme se inspira en la vida de Antonio Cervantes, alias Kid Pambelé, quien en 1972 consiguió el título mundial de boxeo tras diez asaltos. Al convertirse en una suerte de Héroe Nacional, su hogar, en el poblado San Basilio de Palenque, ocupó un lugar en el mapa de Colombia. La cinta narra las peripecias de Laureana, una adolescente que sueña con ser boxeadora y a la vez lucha contra las desigualdades sociales y el olvido de los habitantes del pueblo La Suprema, donde no hay acceso a la luz eléctrica. A pocas horas del combate del tío de Laureana en el campeonato mundial de boxeo, la comunidad se une para recaudar dinero con vistas a comprar un televisor en la ciudad de Cartagena de Indias. Finalmente, se produce un cambio de actitud de los hombres del pueblo, en especial del apático y resentido ex entrenador de boxeo, y se alcanza una verdadera participación y empoderamiento comunitario.

Un valor añadido de esta película es la naturalidad lograda en las actuaciones de los pobladores, la mayoría de los cuales no son profesionales o que, en el caso de los protagonistas, provienen del mundo del teatro, la televisión y el espectáculo musical. En la película de Holguín, contada en tono de comedia, se reflexiona sobre la dignidad de un pueblo que libra su propia pelea contra las promesas politiqueras que los mantienen en el abandono y la indiferencia.

En declaraciones exclusivas a Cubanow, Felipe manifestó su alegría al exhibir su película en el Festival de Cine de La Habana, donde recibió el Coral de Postproducción durante la edición 43 de la cita, celebrada el pasado año.

“Vengo de Cartagena de Indias, que es en el Caribe, y estamos muy cercanos en nuestras historias y nuestra idiosincrasia. Me encanta esa hambre que tiene el público de ver cine latinoamericano y mundial. Eso se nota en las salas. De eso se trata el cine: de que la gente vaya y vea las historias que uno cuenta. En cada país he sentido la conexión del público. Es una historia que tiene unos componentes universales. Habla de la lucha por la existencia”.

La Suprema tuvo su estreno mundial en el Festival de Cine de Toronto. Luego pasó por Varsovia, en Polonia; después por Río de Janeiro, Brasil, y por el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, en España.

En la sección Latinoamérica en Perspectiva también se presentó el filme Tres Hermanos, segundo largometraje del argentino Franscisco Paparella que forma parte de su llamada Trilogía del Río, que comenzó en 2015 con su ópera prima titulada Zanjas.

El filme se centra en la historia de tres hermanos, cazadores patagónicos, metaleros, que lidian con sus problemas de manera hermética. El hermano menor se siente atraído por un compañero de jiu-jitsu. El mediano, que trabaja en un aserradero, descubre que tiene cáncer testicular. El mayor pierde su trabajo en un barco pesquero, vuelve al pueblo y está enganchado con la cocaína. Mientras, la temporada de lluvias amenaza con una fuerte inundación que pone en riesgo sus campos.

Al decir del director, esta película “habla de las masculinidades tóxicas: cómo funcionan, cómo se heredan, cómo se trabajan desde la psique de los personajes. Intentamos observar esa toxicidad sin juzgarla, sino tratando de ver cómo estos personajes son una consecuencia de sus pasados”.

Paparella se siente a gusto en La Habana. Asegura que el público de este Festival es muy especial por la forma en que “se relaciona con las películas dentro de las salas, cómo reacciona en el momento, de una manera genuina. Me encanta eso. Estoy muy contento con sus comentarios”.

Para este director, “el cine es una ventana a otras realidades. Es una manera de ver otros mundos y de viajar a otros lugares. Latinoamérica tiene tópicos disímiles entre sí pero hay algo común en nuestros conflictos”, concluyó el cineasta.

En 2022, Tres hermanos recibió cuatro premios en la 37 edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata: Premio Astor Piazzolla Especial del Jurado y los premios independientes a la Mejor Dirección, Mejor Dirección de Arte (para Micaela Urrutia y Ángela Torti) y al Mejor Diseño de Locaciones.

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