Ines María Barrionuevo y el irrecuperable mundo de la iniciación

Por: Indira Ramírez Elejalde

El filme Atlántida, de la joven realizadora Inés María Barrionuevo, concursa en el apartado de Operas Primas dentro del Festival Internacional de Cine Latinoamericano de La Habana’2014.

Ambientada en los años 80, la cinta cuenta historias particulares de adolescentes en un período posterior a la dictadura argentina.

Cubanow obtuvo declaraciones exclusivas de Inés Barrionuevo.

¿Es su primera vez en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano o ha tenido contacto con este en ediciones anteriores?

–-Es mi primera vez en el Festival. Por lo que he podido ver poco de lo que genera este evento, aunque aprecio una participación intensa por parte del público y los realizadores. Es impresionante ser testigo del acercamiento de las personas a los cines para disfrutar de las películas. Eso para mí habla muy bien de la vasta cultura de los cubanos y a la vez me resulta relevante porque no en todos los países sucede lo mismo.

-¿Cuándo y por qué se interesó por la realización cinematográfica?

-Empecé con unos cortos y una serie para la televisión, eso hará seis o siete años. En realidad no estudié cine, soy licenciada en comunicación, pero un buen día compré una cámara y empecé a experimentar, y así comenzó mi acercamiento al séptimo arte. Trabajé duro hasta que ya cuento con mi primera película y estoy inserta dentro de la historia de este Festival.

-¿Qué otros temas después de Atlántida, su primer largometraje, le gustaría abordar?

-Creo que los temas recurrentes aparecen según la época. A mí siempre me ha gustado trabajar el tema de la adolescencia, pero dentro de poco se va y aparece otro tema de acuerdo con las inquietudes personales. Siempre surgirán temáticas cotidianas y esas son los que me llenan de inquietud y me inspiran a filmar. En mi opinión, los temas se demoran en aparecer dentro de la  producción de cualquier realizador, tal como sucede con las personas que tardan mucho en cambiar.

-¿Se ha exhibido Atlántida en otros festivales?

-Sí, mi película ha participado en festivales en Alemania, Suiza y España. Aspiro a que la película siga recorriendo el mundo para poder de esa manera recibir criterios y escuchar las más diversas opiniones.

-¿Por qué Atlántida?

-Atlántida es un mito que como todos conocen tiene que ver con una ciudad que quedó perdida en el fondo del mar, que simboliza en uno de sus aspectos la belleza. Para mí tiene un poder de significación nostálgico muy fuerte que tiene que ver con este mundo de perfección que ya no se puede recuperar. De igual manera sucede con la adolescencia, esa etapa de la vida que cuando acaba no se puede recobrar. Simbólicamente queda grabado como algo tan bueno y tan grande que no consigue ser abarcado más allá de  la memoria.

-¿Qué significó trabajar con actores tan jóvenes?

-Me resultó difícil y a la vez, fácil porque, por un lado,  representó un desafío trabajar con personas sin experiencia, pero los jóvenes también están dispuestos y muy abiertos a diferentes cosas, a hacer la película como la quiere en muchos sentidos el realizador. Ellos, al contrario de los actores profesionales que vienen con un personaje preconcebido, están dispuestos a jugar, a divertirse de forma lúdica y eso fue muy gratificante para mí.

-En Atlántida, hay tantos personajes como historias ¿Cuál es el vínculo común?

-Supongo que la iniciación en el mundo de los jóvenes, el deseo. Ese deseo que aparece por primera vez.

-¿La escena de las abejas guarda relación con esa opinión?

-Sí quizás sí. La verdad es que me cuesta trabajo hacer esa lectura, pero al final es el espectador quien termina de construir la historia. Te podría decir que la escena de las abejas es un relato que quedó un poco separado del resto y podría verse más como una anécdota dentro de la película. En realidad para mí las abejas constituyen la historia de este chico que vive en el campo y que es pobre y por lo tanto mientras otros juegan y toman helado, él debe trabajar. Trataba de poner la realidad que sucede en los lugares rurales de la Argentina, auque me alegro que se haya hecho más de una lectura en la película y que pequeñas escenas atrapen al espectador por la simbología que puedan entrañar.

-¿Cuáles son sus expectativas del Festival?

-La primera expectativa está cumplida que era venir al festival y estoy aquí en la Habana. Que las personas vean la película y luego se acerquen a mí para contarme sus interpretaciones, hablarme de sus criterios, entrevistarme o simplemente acercarse para saludarme es otras de las grandes gratificaciones que tengo como gran expectativa. Todas estas acciones son las que completan este oficio de hacer cine.
 

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