La difusión musical en tiempos de pandemia

Por: Bruno Suárez Romero

El desarrollo artístico de la radio y la televisión en Cuba ha tenido un vínculo histórico con la música, al ser está último otra forma de arte sonoro con especial arraigo en nuestro país.

Muchos son los espacios musicales que han trascendido en el tiempo como expresión genuina de la cultura nacional, por lo que, tratar de enumerarlos nos podría llevar a una omisión imperdonable.

El establecimiento, en nuestro entorno, de políticas para la difusión musical ha estado marcado por la lógica influencia del contexto histórico, el cual ha sido condición para determinadas proyecciones.

De manera general la política musical en los medios cubanos se ha enfocado hacia la protección del patrimonio nacional y a favorecer la difusión de lo más valioso, teniendo en cuanta la sensibilidad imperante en cada época.

En las actuales circunstancias de aislamiento social por la pandemia de la COVID-19, la creación musical se ha estimulado. Piezas como Valientes, del dúo Buena Fe, Depende de ti, de Arnaldo Rodríguez y Quiero verte otra vez, de la autoría de Alexander Abreu destacan entre las más logradas en lo que a música popular se refiere.

Desde diversas latitudes creadores musicales han hecho presencia en las redes sociales con sus conciertos On line.

En varias naciones se han escogido piezas musicales como emblema de la lucha contra la pandemia. Hermosos ejemplos son: Cómo la cigarra, de María Elena Walsh interpretada para el ciberespacio por varios cantantes argentinos, y Resistiré, original del dúo Los Dinámicos (Manolo y Ramón), montada con similar propósito por artistas españoles.

Ante tal escenario los medios de difusión pasan a ser parte protagónica de la divulgación de estos sucesos culturales.

La puesta en el aire de los conciertos desde casa de artistas cubanos e internacionales hace dinamizar los diseños de programación. El Canal Clave de la Televisión Cubana y las emisoras Radio Progreso y Radio Rebelde son difusores principales de esos acontecimientos.

Por su parte el Canal Cubavisión destina espacios de su programación de cambio para mostrar clips de temas realizados a propósito del enfrentamiento a la COVID-19.

La radio cubana ha abierto su programación diseñando, en la mayoría de las emisoras, grandes revistas para favorecen la inmediatez de la información.

En ese tipo de formato de programa radial la música juega un papel preponderante como balance en la intensidad de los contenidos informativos y se convierte tanto en un medio de distensión como en un mensaje cultural y simbólico.

Durante la etapa de pandemia hemos vivido una indiscutible avalancha de alternativas dentro de la comunicación social entre de las cuales la música tiene un rol destacado.

Todo eso ha repercutido en un cúmulo de acciones que pueden entenderse, paradójicamente, como un saldo positivo.  Ha habido un crecimiento creativo que incluye a muchos eslabones de la cadena y finaliza en los medios de difusión y el público.

En los próximos días el espacio, Moviendo los Caracoles, de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) debatirá sobre el tema desde su canal de YouTube, haciendo énfasis en el trabajo de la radio.

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