radio

Recordando a Ibraín Aput

Por: Bruno Suárez Romero

Este 7 de diciembre de 2020 falleció el locutor Ibrahín Aput Eybaiter, unos de los últimos representantes de la paradigmática generación que desde la primera mitad del siglo XX hizo de la radio y la televisión cubanas un referente de profesionalidad.
Desde mi cotidiana función de director de radio me tocó ser de los primeros en conocer por interno la noticia y crear las condiciones para transmitirla al público dentro del contenido de una revista variada en Radio Rebelde.
Recordé entonces que un día, de manera muy fraternal, conversamos de como a través de los tonos y la adecuada interpretación el locutor establece las dimensiones de un mensaje y como un director debe hacer para pedir esas intenciones.
Aput tenía vocación por la enseñanza de ese saber el cual ejercitó y pudo legar a muchísimos discípulos en un magisterio que trascendió el espacio del aula.
A los 19 años comenzó a laborar en la emisora de su natal San Luis, en Santiago de Cuba, en el año 1948. Su última asistencia a un estudio de radio fue hace pocos meses en 2020.
Esa extensa y activa trayectoria lo convirtió en decano de los locutores cubanos y ganador del Premio Nacional de Radio en 2009.
Ibrahín Aput trabajó en las últimas décadas en Radio Reloj, donde se mantuvo activo frente al micrófono y formó a varias generaciones de profesionales.
Como miembro de la Cátedra Nacional de Locución y de la Sección de Locutores en la Uneac, fue celoso defensor de la ética profesional expresada en el compromiso de ofrecer un trabajo con calidad y respeto al público.
Muchos recordamos su imagen en los informativos de la televisión hace ya algunos años, otros lo recuerdan también como actor. Era un hombre de los medios y nos dejó un legado de amor por los medios.
Con mucho placer participamos en varias ocasiones de sus conferencias, pero también lo vimos activo, hasta el final, en el espacio militante donde su voz siempre se alzó en favor de tomar el mejor camino, haciendo énfasis especial en los temas relacionados con su profesión.
En la historia del gremio de locutores en Cuba se reconoce siempre el interés por conservar los preceptos de la profesión. Ibrahín Aput tuvo una larga vida que lo hizo coincidir con varios periodos del desarrollo de nuestro medio y la sociedad cubana.
Él llegó a poseer la sabiduría que le permitió crecer en su trabajo y legar sus conocimientos. Le tocó marcar los destinos de muchos que se iniciaron en la locución y hoy lo reconocen como su mentor.
Estuvo en tribunales de evaluación, en jurados de concursos e infinidad de eventos donde pudo esparcir sus criterios, pero especialmente fue un compañero de trabajo del cual nos sentiremos siempre orgullosos y honrados por haber coincidido en la profesión y en la vida.

¿Te Gusta?
 
 
   

6 comentarios en «Recordando a Ibraín Aput»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *