Y continuamos riendo


Por: Bruno Suárez Romero
Siempre que en Alegrías de Sobremesa se daba paso al momento
humorístico central, el locutor nos decía: “Y continuamos riendo con
un libreto de Alberto Luberta”. Esa frase nos daba el pie para
disfrutar del plato fuerte del programa, el hoy legendario sketch de
Paco, Rita y sus vecinos.
Aquel entrañable edificio existió gracias al ingenio del laborioso
escritor, cuya desaparición física en 2017 nos hizo confirmar algo
que antes se vislumbraba, él sería insustituible en esa faena.
Por razones de trabajo y de vida tuvimos la posibilidad de acceder
tanto al entorno profesional como personal de Alberto Damián
Luberta Noy, quien en más de una ocasión nos sirvió como eventual
asesor, en consultas telefónicas, al aclararnos algún dato sobre un
suceso o una personalidad que podía asociarse a sus años de
trabajo. Él era un hombre amigable y con predisposición para
ayudar a los jóvenes.
En una entrevista que, en 2004, nos ofreciera para un espacio radial
comentó sobre sus inicios como trabajador en la CMQ-RADIO, en
1947, y sus primeros pasos en el humor. “En mis inicios trabajé
como copista de libretos en la CMQ y me tocó ser el copista de La
tremenda corte. Este programa lo escribía Cástor Vispo, él era un
guionista español radicado en Cuba. Me entusiasmé tanto con el
trabajo que un buen día le mostré a Vispo un guion hecho por mí. A
él le pareció bien y me hizo algunas sugerencias. En que terminó la
historia, en que cuando Vispo venía cansado de hacer otras cosas
me decía: Luberta hoy pon un libreto tuyo. Así pude ver a geniales
actores como Leopoldo Fernández y Aníbal de Mar haciendo
guiones míos.
En la historia personal de Alberto Luberta hay un episodio
relacionado con la lucha revolucionaria. En el año 1958 participó
como integrante de la célula del Movimiento 26 de Julio del Circuito-
CMQ en acciones para desestabilizar a la dictadura, sucesos que lo
obligaron a ir hacia un exilio en Venezuela junto a otros compañeros
como: Gabriel Palau, Salvador Woob y Amaury Pérez García.
Desde ese país apoyaron, con transmisiones radiales, al Ejército
Rebelde que combatía a la tiranía batistiana en la Sierra Maestra.

Con el triunfo revolucionario Luberta regresa a Cuba y se incorpora
a sus labores. Con rápidez logró un crecimiento en el terreno
artístico. De ese tiempo se recuerda su incursión como guionista del
programa televisivo Tota y Pepe, y la creación de parodias
musicales a éxitos del momento. En el año 1965 se consolida en el
aire, Alegrías de Sobremesa, un espacio de música y humor, donde
Alberto Luberta desarrolla sus dotes de escritor y promotor cultural.
Sin dudas Alegrías de Sobremesa es un referente del arte
radiofónico cubano. La presencia en el programa de notables
figuras de la actuación es uno de los valores que se atesoran en
sus antológicas grabaciones. Actores como: Idalberto Delgado
(Paco), Martha Jiménez Oropesa (Rita) y Aurora Basnuevo
(Estelvina) llevaron por años la línea central de la situación
humorística que se reforzó a través del tiempo con importantes
comediantes como: José Antonio Rivero, Wilfredo Fernández,
Enrique Arredondo y Reinaldo Miravalles, por solo citar algunos.
La conducción a cargo de Eduardo Rosillo fue otro de los sellos de
Alegrías. Con su tímbrica aguda y animada presentaba noche a
noche el espacio con su tan recordada frase de: Aquí Radio
Progreso presentando… Alegrías de Sobremesa.


Otra faceta de Alberto Luberta fue la promoción de la música
popular cubana, que se expresó en visibles vínculos con intérpretes
y agrupaciones. A la sazón podemos recordar su colaboración con
la orquesta Monumental para la que compusiera temas como: Me
persigue el siete, El Familión y el Mechón. La orquesta Original de
Manzanillo llevaría a éxito, Eso pa ti es bobería Sarría, tema
inspirado en uno de los personajes del programa, pero sin lugar a
dudas la Orquesta Aragón es la que mejor representó esta relación
con su presencia semanal en el estudio 1 de Radio Progreso, el
reconocido: “Escenario de sus grandes éxitos”.
La Aragón amenizó en dos ocasiones la fiesta en víspera del
aniversario de los CDR en una de las calles del barrio de Santa
Felicia, en Marianao, donde Luberta fungió como presidente del
Comité de su cuadra y por coincidencias eran los días de sus
cumpleaños 80 y 85. Hermosos y merecidos homenajes de los que
pudo disfrutar junto a su familia y sus vecinos.
En diciembre de 2019 Radio Progreso celebró el 90 aniversario de
su fundación y para la conmemoración se organizó una gala que

entre sus variedades tenía un monólogo humorístico de Osvaldo
Doimeadios, donde representaba una conversaba con Luberta ya
desde su inmortalidad. Era indiscutible que para la familia de Radio
Progreso esta era una presencia necesaria en ese día y lo
necesitaban presente y accesible por todo lo que él había
significado para la Emisora.
Alberto Luberta Noy arribó este 27 de septiembre de 2021 a 90
años de su natalicio. A él, quien además fundó una familia de
artistas, se le puede considerar simbólicamente una institución de
nuestra cultura, hermano menor de la casi centenaria Radio Cubana
desde la cual hizo fluir su arte y logró, por más de cincuenta años,
hacernos felices con sus Alegrías, de las que los cubanos: “Nos
continuamos riendo”.

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