Habana Selfies: sinfonía nostálgica de la ciudad

Por: Maya Quiroga

Como parte de la programación del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano el venidero 9 de diciembre a las ocho de la noche en el cine Yara habrá una presentación especial de Habana Selfies, segundo largometraje de ficción dirigido por Arturo Santana.

Sin embargo, el estreno nacional de esta película inteligente y pensada para la gran pantalla no se producirá hasta el 20 de diciembre. Entonces la gran mayoría del público cubano podrá disfrutar durante 90 minutos de un drama nostálgico, melancólico y sensual, que –al decir de su director– también transita por la farsa, la comedia, el melodrama y el musical.

“Soy un melómano empedernido, siempre he dicho que llegué al cine gracias al rock and roll. Esa música me llevó a la literatura y al teatro. Adoro el cine musical, bien facturado, bien hecho. Como es una película donde intento, por todos los medios, cruzar los géneros no podía darme el lujo de dejar fuera el género musical e intenté hacer un musical muy mínimo, muy pequeño, en la cocina de un posible restaurante. Es un poco la necesidad inevitable de expresarnos a través de la música”, confesó.

En un encuentro con la prensa Santana destacó que Habana Selfies está llena de guiños e intertextualidades al cine, la literatura y algunos procesos históricos donde nos burlamos y nos enorgullecemos hasta de nosotros mismos.

A tono con los nuevos tiempos que se avecinan para el audiovisual en la Mayor de las Antillas, Habana Selfies fue rodada y editada en tiempo récord. Incluso se realizó la post producción en España, todo en menos de un año, algo inusual en las producciones más recientes de Audiovisuales Icaic.

El productor Carlos de la Huerta explicó que se aprovechó bien el presupuesto aunque fue muy bajo. La fase de pre-producción comenzó en el mes de enero, se filmó en abril y ya en mayo se entró en el proceso de edición, a cargo del joven y experimentado Daniel Diez Jr.

La cinta parte de una idea que tenía Santana hace muchos años de estructurar un largometraje a partir de seis historias dedicadas a La Habana que tenían como referentes a París, je t’aime (filme francés de 2006) y a las franquicias New York I love you, Río I love you y Berlín I love you.

“La Habana es una ciudad llena de amor que ha sido testigo de mis fracasos, de mi soledad y mi alegría. La ciudad es el escenario de todas las cosas que he hecho y las que no he podido hacer y me propuse que existiera una película así. Logré levantar el proyecto, hacerlo creíble, factible y oportuno para la industria. Estoy muy feliz y contento, no solo por haber rodado mi segunda película, sino por el resultado de la misma”.

Santana, con una gran experiencia como realizador de videos clips, tenía bien preconcebida la visualidad del filme donde apela a símbolos como el malecón habanero, la lluvia, un eclipse lunar, los carros antiguos conocidos como “almendrones”, la ciudad norturna, la arquitectura de la urbe y su gente a partir de una determinada dirección de fotografía e iluminación para conseguir las atmósferas propicias. Con el guion en la mano logró comprometer y enamorar al director de fotografía, Alexander González:

“Le ofrecí el proyecto al fotógrafo y empezamos a buscar referentes, visualidades acorde a la ciudad que teníamos, cómo hacer que estuviera a la altura de sus iguales. La fotografía está permeada por el lenguaje del audiovisual cubano”.

No puede ser de otra manera justo cuando González acaba de recibir tres nominaciones a los Premios Lucas 2019 en la categoría de Mejor video Fotografía. Sin dudas, es un nombre a seguir dentro de ese vasto panorama.

Resulta que muchos de los especialistas de la película son jóvenes realizadores que en su mayoría provienen del mundo del cine urbano, como lo califica Santana: “Alexander conformó su equipo de cámara con personas que fotografían solos sus clips y me los presentó. Por supuesto que los conocía porque he trabajado muchísimo con ellos”.

También fue meritorio el trabajo de post-producción de Víctor López. Él logró hacer creíbles las escenas rodadas dentro de un automóvil que constituyen la columna vertebral de la película al ser montadas en paralelo para entrar y salir por todas las narraciones.

Según acotó Santana hoy es prácticamente imposible filmar una escena dentro de un automóvil en La Habana, por las condiciones de algunas calles y por el ruido del motor del carro. Por eso se encerraron en el foro, donde se trabaja con varias pantallas verdes y recortadores. Luego en la post-producción se empastaron los efectos visuales de los exteriores previamente filmados.

Otra tarea de López y el equipo de Remache Estudios fue la de darle vida a la marquesina del cine Actualidades para que pareciera una sala cinematográfica nueva y reluciente, tal como le gustaría volverla a ver al director de la cinta.

El elenco del filme lo integran: Ray Cruz, con experiencia previa en el teatro musical, Lili Santiesteban, Roque Moreno, Armando Miguel, Mayelín Barquinero, Yía Caamaño, Yessica Borroto, Leonardo Benítez, Deysi Forcades, Cheryl Zaldívar, Pedro A. Martínez, Neysi Alpízar, Max Álvarez, Ebert Álvarez, Saúl Rojas, Yeny Soria, René de la Cruz y Félix Beatón. La primera actriz Daysi Granados aparece en una actuación especial.

“Soy de los directores que escriben pensando en los actores. También dejo determinadas hendiduras para que ellos mismos u otros me sorprendan. He tratado de llevarme por la inspiración, por escuchar y ver cómo va fluyendo el texto en los procesos de ensayo y dejarle a mi equipo que me haga determinadas sugerencias. Gracias a todo el trabajo conjunto que hicimos tratamos de buscar los actores ideales para cada personaje”, dijo quien en su segunda incursión como director cinematográfico les dio más libertad a los actores algo que se nota en el nivel de espontaneidad de sus actuaciones.

El hilo conductor de las seis historias es el amor. Esas pequeñas anéctotas están narradas desde el mundo interior de los personajes, a manera de selfies o autorretratos de seres vivos en una ciudad que se debate entre la luz y las sombras:

“Es una reflexión acerca del miedo al fracaso. Todos mis personajes están totalmente solos, todos ansían, sueñan, buscan algo en una ciudad que cree en su poesía”.

La música de la película fue compuesta por el maestro Germán Velazco y ocupa un lugar protagónico en la diégesis al estar pensada en función de las historias y los personajes que intervienen en cada una de ellas.

“Hacer música para cine es muy complicado y encontramos un punto donde poder navegar juntos. Tomamos como referentes la nueva ola francesa y el western espaguetti. Germán comprendió muy bien la melancolía de mis personajes, esa señal oscura a veces, medio iluminada, con la luna, el eclipse No me imaginaba La Habana sin esa sugerencia de nostalgia emocionada y aproveché también que Germán es un excelente jazzista. El saxo juega con esa melancolía nocturna”.

El tema principal de la película se titula Aventurero corazón y es interpretado a lo largo del filme por varios de los personajes, inclusive de manera distinta y en situaciones diferentes.

“Quería que ese tema fundamental estuviera en la película y en la música incidental. Para mi el cine es literatura audiovisual y el montaje, un fenómeno puramente literario. El momento creativo de un director es muy complicado y depende de muchas cosas. Si no corremos riesgos nunca podremos hacer nada”, concluyó Santana. 

Habana Selfies contó con la producción ejecutiva de Danilo León, la banda sonora de Velia Díaz de Villalvilla y la dirección de arte de Celia Ledón.

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