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La radio ahora

Por: Bruno Suárez Romero

Fotos: Cortesía del autor

La radio cubana ha cumplido 98 años en este 2020 y acelera la carrera hacia su centenario donde, además, de hacer el imprescindible recuento, habrá que reflexionar sobre la vigencia de un medio que hoy por hoy se mantiene formando parte del universo comunicacional contemporáneo a pesar de los ya, antiguos criterios, que apuntaban a su desaparición.

Mucho se ha especulado sobre la abducción de la radio debido a la fuerza de las nuevas tecnologías. Primero se le vio en desventaja con respecto a la televisión y, más cercano en el tiempo, con las posibilidades de movilidad que ofrece Internet.

No deja de ser cierto que la aparición de otras variantes mediáticas ha determinado cambios en la vinculación de la radio con su público, pero eso ha derivado en un proceso de lógico acomodo donde las técnicas de la realización radial han incorporado formatos que favorecen la relación con los oyentes.

Como máxima se expone que la radio posee una forma de comunicación muy exclusiva con el público que la sostiene con arraigo en el imaginario colectivo. Por esa razón no puede ser anulada con la aparición de otras maneras de comunicar apoyadas en nuevas tecnologías.

Es la radio un medio de compañía, de comunicación y de expresión artística inherente a la conciencia humana y a las pautas civilizatorias que la ubican ahora, también, en la red de redes, en las trasmisiones on line de sus programas y en los podcats que favorecen un consumo a la carta por parte de los oyentes.

Si fuéramos a diseñar una radio ideal para el futuro proyectaríamos un medio que no perdiera sus valores estéticos, sostenidos en el tiempo con el bregar de sus creadores en la preocupación por los empastes sonoros y el uso de voces con timbres eufónicos entre otros detalles formales.

La radio del futuro debe hacer hincapié en reflejar, con inmediatez, desde la construcción artística y el periodismo, los intereses de la comunidad en la que le es posible incidir.

Otra preocupación estaría en procurar conservar los géneros y formatos radiofónicos para que generaciones venideras de oyentes puedan disfrutar tanto de dramatizados como de documentales, musicales y noticieros con objetivos bien planteados.

En este 2020 donde, en medio de una pandemia, la naturaleza impuso un nuevo reto con la tormenta tropical Laura, se volvió a probar la eficiencia de la radio en condiciones excepcionales de falta de fluido eléctrico y limitaciones para el uso adecuado de las técnicas más modernas.

En estos momentos en que en la provincia de La Habana y otras regiones del país se aplican medidas restrictivas por el combate a la Covid 19, la presencia y utilidad de la radio como medio de compañía, entretenimiento, orientación e información se debe hacer sentir en beneficio de todos.

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